Por:
PEPEARANA
Pajapan, Veracruz. 4 de marzo de 2026 - Una asamblea crucial se llevó a cabo esta mañana en el domo de la comunidad indígena de Jicacal, municipio de Pajapan, Veracruz, donde los habitantes de Jicacal, Pajapan y Tatahuicapan se congregaron para denunciar los graves daños provocados por un derrame de hidrocarburo en las aguas litorales cercanas a sus comunidades. Los afectados han calificado la situación como un "Ecocidio", responsabilizando directamente a la paraestatal PEMEX.
A pesar
de haber sido formalmente invitadas, las autoridades responsables de PEMEX,
incluyendo representantes de la Agencia de Seguridad, Energía y Ambiente (ASEA)
- organismo encargado de la seguridad industrial, operativa y la protección
ambiental en el sector de hidrocarburos - hicieron caso omiso a la
convocatoria. Los habitantes de las comunidades afectadas esperaban establecer
un diálogo constructivo con ASEA y personal de PEMEX, pero estos optaron por
ofrecer una rueda de prensa en un ambiente climatizado en Coatzacoalcos, lejos
de la realidad del desastre. Esta actitud fue duramente criticada por los
asistentes a la asamblea, quienes denunciaron que los funcionarios son "de
escritorio y no de campo".
La
presencia del procurador del medio ambiente, Ángel Carrizales López, enviado
por instrucción de la gobernadora Rocío Nahle para dar seguimiento al proceso
del derrame de hidrocarburo en esta zona del sur del estado, ofreció un atisbo
de esperanza. "Tenemos la voluntad, y con su ayuda, de hacer las denuncias
y exigir a las autoridades competentes que nos ayuden a determinar la fuente de
contaminación de hidrocarburo que llegó a nuestras costas", declaró
Carrizales. "No podemos adelantar quién es el culpable, lo que debemos es
atender las afectaciones que ustedes tienen. Lo importante en este momento es
realizar un recorrido detallado para presentar un reporte completo a la
gobernadora Rocío Nahle para que esté informada de lo que está aconteciendo en
estos lugares", concluyó.
Al
término de la intervención del procurador, se firmó un acuerdo que plasma las
peticiones de los habitantes, incluyendo una indemnización de $50,000 pesos por
cada afectado de las diferentes comunidades y la limpieza total de las playas y
laguna afectadas.
Posteriormente,
se llevó a cabo un recorrido por la playa y laguna en las zonas impactadas por
el derrame. Durante la inspección, se constató la presencia de numerosas
especies marinas muertas a lo largo de la costa de Jicacal, evidenciando la
magnitud del daño ecológico. La comunidad espera que las autoridades cumplan
con los acuerdos firmados y se tomen medidas concretas para remediar el
desastre y prevenir futuros incidentes.





0 Comentarios